GORAPILOA es la revista que acaba de editar San Viator Eskaut Taldea de Vitoria-Gasteiz. Os invitamos a su lectura. Desde SERSO San Viator, ZORIONAK eta aurrera segi!!!!
Gorapiloa 01 – Nueva revista del Grupo Eskaut San Viator de Vitoria-Gasteiz
Gran Marcha Nacional del Agua / Perú
En Cajamarca, ya comenzó el día 1 de febrero la “Gran Marcha Nacional del Agua” organizada por comunidades indígenas, organizaciones sociales y otros gremios. La marcha partió desde las lagunas de Cajamarca hasta Lima, donde se quiere llegar el próximo jueves 9 de febrero. Son más de 70 organizaciones las presentes, entre ellas: frentes de defensa del medio ambiente, organizaciones no gubernamentales, colectivos ciudadanos, sociales y estudiantes.
La marcha ha sido organizada por cientos de organizaciones a nivel nacional, lo que constituye la primera gran movilización de este tipo durante el actual Gobierno. La Marcha Nacional del Agua, quiere evitar que el proyecto Minas Conga, de la empresa Yanacocha, de propiedad de la Transnacional norteamericana Newmont, en sociedad con la empresa Buenaventura de capitales peruanos, contamine y desaparezca las principales lagunas de Cajamarca, que son fuente de agua para consumo humano, para la agricultura y la ganadería de los habitantes. Asimismo, la Marcha Nacional del Agua propone el cese de actividades mineras y extractivas en las cabeceras de cuencas hidrográficas y glaciares, la no utilización de cianuro y mercurio en la minería, la moratoria de las concesiones mineras otorgadas en los últimos años, el reconocimiento del derecho de los pueblos a expresar su consentimiento respecto a las actividades extractivas que se realicen en su territorio, y el reconocimiento del Agua como Derecho Humano.
Los resultados de esta marcha la podéis seguir diariamente en: http://observacionenperu.blogspot.com/
6 de febrero / Día Internacional Contra la Mutilación Genital Femenina
El 6 de febrero se celebra en el mundo el día mundial contra la mutilación genital femenina. Según datos de la OMS en el mundo entre 100 a 150 millones de mujeres y niñas sufren las consecuencias de la mutilación genital femenina.
- La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos que, de forma intencional y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales femeninos.
- Estos procedimientos no aportan ningún beneficio a la salud de las mujeres y niñas.
- Pueden producir hemorragias graves y problemas urinarios, y más tarde pueden causar complicaciones del parto y la muerte del recién nacido.
- Se calcula que en el mundo hay entre 100 y 140 millones de mujeres y niñas que sufren las consecuencias de la MGF.
- En la mayoría de los casos se practican en la infancia, en algún momento entre la lactancia y los 15 años.
- Se estima que en África 92,5 millones de niñas y mujeres, desde los 10 años de edad,
- La MGF es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas.
Adiós a Tamshiyacu-Loreto (y 2)
Josemari Legarreta llegaba al Perú ya jubilado, bien cumplidos los 65, cuando muchos de nuestros mayores solo piensa en esconder el despertador, descansar, pasear y disfrutar (bueno, ahora también en cuidar a las y los nietos).
La palabra jubilación proviene del latín ‘jubilatio’, que debía ser algo así como los gritos de alegría de los campesinos. Y los gritos de alegría de Josemari se comenzaron a oír en Yungay, en el Callejón de Huaylas. Nueva vida por descubrir: desconocida y lejana en el espacio, cálida y cercana en lo humano. Y no creo que se haya arrepentido del paso que dio.
De Yungay a Tamshiyacu. De la Sierra a la Selva peruana. Josemari y Avelino, dos basauritarras compañeros de camino, dos jubilados con ‘marcha’.
Pero la aventura de los viatores en Tamshiyacu llega a su final después de muchos años (y ocho de Josemari). ¿Quién ha dicho que es fácil? Todavía me acuerdo de aquella mañana de un 17 de enero de de 2004 cuando salíamos de Yungay, y lo seguiré recordando.
Pero es mejor que lo siga contando el mismo Josemari:
“Algo se rompe en el alma…”
«Recuerdo que me lo cantaron los amigos, en el Colegio de Fátima, Madrid, cuando en 1978 me despedía para ir a Roma.
Sí, ha habido un temblor en todo mi bloque personal, pero no me he ido hundiendo como ese crucero Costa Concordia de aguas italianas. He tenido cinco días de oración-reflexión y una Asamblea de los nueve Viatores que han llenado tiempo y pensamiento. Vuelve imaginación y corazón a personas de Tamshiyacu, a la situación del Vicariato, todavía reflotando. Y hago oración de recuerdo.
A veces, sí me viene la duda: ¿pesa en la balanza lo que vas a hacer tanto como lo que dejas sin hacer? La respuesta consoladora es que no soy yo solo el que toma las decisiones. Formo parte de un equipo y se acomodan los fichados según las necesidades y las urgencias. No tenemos ni el banquillo ni las figuras de que dispone Pep Guardiola…
Las imágenes que más frecuentemente me vienen al recuerdo son las que más atendí por su fragilidad: Christian, Niko, Valeria-Carmencita, Olinda, María, Alicia… Esta última, con diez años en cama, haciéndose un sarmiento, cuando llegaba a su cabecera, me pedía un canto…, y ella cantaba conmigo, con medio compás de retardo: “El camino que lleva a Belén…”.
Claro, me han hecho despedidas muy entrañables: ese es el calificativo. Despedidas sencillas y muy sentidas. Sin discursos preparados, dejando hablar al corazón y reteniendo las lágrimas. Creo que todos hemos sido “valientes”, y como obedientes a Alguno que dirigía equipo y partido.
El avión de LAN aceleró los motores y en plena velocidad dejó de traquetear en la pista: se oyó el emplazamiento del tren de aterrizaje en su nido. Luego me dormí un rato. Mi vecinita, Jhina, de la que me había hecho responsable, me despertó cuando llegó el calculado refrigerio. Llevábamos dos horas de retraso. A las diez de la noche, ya estaba en Collique, el barrio desde el que os escribo.
A uno le dijeron: “Te sacarán de La Selva, pero La Selva no saldrá de ti”. Así me va a pasar a mí. Y no quiero que salga. No será peso-freno para otras inserciones, sí será lastre-seguridad para futuras inmersiones. La Selva enriquece de aire puro nuestra atmósfera, también llena de agradecimiento nuestra relación con Dios. Dios fecundo, imaginativo, magnánimo y grandioso. Dios a quien se llega en cualquier amanecer y atardecer, en cualquier tambito humilde y provisional, en tantos niños de sonrisa perpetua y en tantas mujeres y varones que saben vivir con poco.»
Adiós a Tamshiyacu (Loreto)
Pues sí, después de mucho darle vueltas a la posibilidad de dejar Tamshiyacu, al final se ha hecho realidad. Duele tener que abandonar un lugar donde varios viatores, durante muchos años, han trabajado al servicio del Reino. Pero la realidad se impone. Las comunidades religiosas cada vez somos más pobres en efectivos, y nuestra edad media avanza.
Josemari Legarreta nos lo cuenta:
«Los viatores ya no estamos ya en el Vicariato de San José del Amazonas. El 6 de enero, yo, como último encargado de la «Parroquia Natividad de María», embarcaba en el puerto del Boulevard con todas mis maletas.
Se pone fin a una presencia viatoriana en La Selva de 40-41 años Han sido 11 los Clérigos de San Viator que han trabajado en este Vicariato de una forma más estable. Otros 4 han estado en algún tiempo de visita prolongada, pero no estabn como destinados. A la cabeza, en permanecia, con 22 años, está Gastón Harvey. Le siguen de cerca Clemente Larose y Pedro Laur. Vendrían a continuación Andrés Thibault y Roberto Pelletier… Habría que nombrar a Ronald Guerra, nativo del lugar, que ya desde adolescente trajinaba con asuntos de Orellana, llegando a ser, ya como religioso, Director de la ODEC del Vicariato.
Algunos de estos hermanos tuvieron cargos de confianza con el monseñor de turno. Gastón fue Vicario de Pastoral; Andrés, Vicario general; y Roberto, Secretario del obispo. También Pedro y Roberto tuvieron la responsabilidad de la Formación en el Preseminario del Vicariato.
Dejo de nombrar a 5 ó 6. Yo he sido el último vagón de este tren viatoriano. Para mí ha sido duro dejar esta Región tan entrañable y querida, pero me llenaba de satisfacción tener por delante de mí a diez viatores que se entregaron totalmente en el Plan de Evangelización del Vicariato, colaborando con los Franciscanos y con otros misioneros y misioneras de distintas Congregaciones.
Todavía el Vicariato sigue sin nombramiento de Obispo-Vicario. Me dicen que las aguas del Amazonas están subiendo antes que otros años, y ya inundan barrios de Iquitos y poblaciones de las riberas. Que todos los ánimos de los actuales misioneros estén inundados de fuego apostólico en servicio de la gente pobre y olvidada.»

















