Maiatzaren 14a – 14 de mayo / Bidezko Merkataritzaren Munduko Eguna – Día Internacional del Comercio Justo

MANIFESTUA

Larunbatean, Gasteizko herritarrak elkartuko gara, 70 herrialde baino gehiagotan ospatuko den Bidezko Merkataritzaren Munduko Eguna ospatzeko.  Horrela, milioika artisau, nekazari, merkatari, gizarte erakunde eta planeta osoko kontsumitzaileak bildu gara, bidezko merkataritza aukera solidarioa dela gogorarazteko. Bidez behar duguna da.

Bidezko merkataritzak beste eredu orokor bat proposatzen du, eta eredu horretan, irizpide ekonomikoez gain gizarte eta ekologia irizpideak ere kontuan hartzen dira. Azken finean, gizatiarragoa den mundu-eredua eskaintzen du.

Nazio Batuen arabera, biztanleen herena baino gehiago pobrezia egoeran bizi da.  2.700 milioi pertsona baino gehiago 2 dolar baino gutxiagorekin nekez bizi da egunero. Datu horiek eta gaur egungo krisiak argi uzten dute eredu ekonomiko horrek ez duela balio, pertsona asko alde batera uzten dituelako.  Beraz, beste eredu bat proposatzeko unea da; pertsonak, haien gizarte eta lan eskubideak nahiz ingurumenaren babesa funtsezkoak diren eredua hain zuzen ere.

Bidezko merkataritza ez da sistema berria. Hirurogeiko hamarkadaren amaieratik, funtzionatzen duen aukera dela eta milaka herritarren bizi-kalitatea hobetu eta hobetzen duela frogatu du.

Hori da gero eta pertsona gehiagok bilatzen, behar eta eskatzen dugun eredua:

Merkataritza-harremanetan tratu berdina bilatzen, behar eta eskatzen dugulako.

Kontsumitzen ditugun produktuak lan-baldintza egokietan eginda egotea bilatzen, behar eta eskatzen dugulako.

Produktuak haurrek eginda ez egotea bilatzen, behar eta eskatzen dugulako.

Emakumezko nahiz gizonezko langileek ordainsari behar jasotzea eta aukera berdinak izatea bilatzen, behar eta eskatzen dugulako.

Ekoizpenak produktuak fabrikatzen diren ingurumena eta natura-ingurunea errespetatzea bilatzen, behar eta eskatzen dugulako.

Horrela ulertzen dugu guk merkataritza. Eta hori da, hain zuzen, herritar eta kontsumitzaile moduan nahi dugun eredua; alegia, guztiontzat dena, bidez behar duguna baita.

 Gozatu Bidezko Merkataritzaren Munduko Eguna!

  MANIFIESTO

 El sábado, día 14 de mayo, los ciudadanos y ciudadanas de Vitoria-Gasteiz nos uniremos al Día Mundial del Comercio Justo, que se celebra en más de 70 países. De esta manera nos uniremos a millones de artesanos, agricultores, comerciantes, organizaciones sociales y consumidores de todo el planeta con quienes queremos recordar que el Comercio Justo es una alternativa solidaria. Es Justo lo que necesitamos.

El Comercio Justo propone otro modelo global en el que no sólo se tienen en cuenta los criterios económicos sino también los sociales y ecológicos. En definitiva, ofrece otro modelo de mundo más humano.

Según Naciones Unidas, más de la tercera parte de la población vive en la pobreza. 2700 millones de personas malviven con menos de 2 dólares al día. Estos datos unidos a la realidad de la crisis actual ponen de manifiesto que este modelo económico no es válido porque deja fuera a muchas personas. Es, por tanto, el momento de plantear que es necesario otro modelo en el que las personas, sus derechos sociales y laborales y la protección del medio ambiente sean lo fundamental.

El Comercio Justo no es un sistema nuevo. Desde finales de los 60, hace ya medio siglo, viene demostrando que es una alternativa que funciona y que ha mejorado y mejora la calidad de vida de miles de ciudadanos.

Este es el modelo que buscamos, necesitamos y exigimos cada vez más personas:

Porque buscamos, necesitamos y exigimos un trato de igual a igual en las relaciones comerciales.

Porque buscamos, necesitamos y exigimos que los productos que consumimos hayan sido elaborados en condiciones laborales adecuadas.

Porque buscamos, necesitamos y exigimos que los productos no hayan sido fabricados por niños o niñas.

Porque buscamos, necesitamos y exigimos que las trabajadoras y trabajadores hayan obtenido la misma retribución y tengan las mismas oportunidades.

Porque buscamos, necesitamos y exigimos que la producción sea respetuosa con el medio ambiente y el entorno natural en el que se fabrican.

Esta es nuestra manera de entender el comercio. Y es el modelo que queremos, como ciudadanos y consumidores, para todos y todas porque es Justo lo que necesitamos.

 ¡Feliz Día Mundial del Comercio Justo!

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Carta de González Faus a Pilar Rahola

Querida Pilar:

Quisiera darte las gracias por la columna del día de Pascua sobre “Dios y sus cosas”: por tocar el tema con seriedad y respeto, único modo digno tanto para creyentes como no creyentes. ¿Me permites añadir algo sobre “las cosas de Dios”, para ti y todos los habitantes de la duda?. Ahí van cuatro reflexiones de creyentes que, para un cristiano, son decisivas:

Allá por los tiempos de Jesús se cuenta de un rabino que perdió la fe, con el comprensible escándalo social en una sociedad cerrada. Pero otro maestro comentó sobre él: “dichoso el rabino X porque podrá practicar el bien sin esperar recompensa”. Es la lección (y casi la envidia) que desde hace años me dais muchos de vosotros. Jesús dijo también que no es el que dice “Señor Señor” el que entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre. Y he visto que algunos no creyentes cumplís la voluntad de Dios mejor que muchos de nosotros.

Además, un gran profeta del catolicismo del siglo pasado (E. Mounier) escribió que, en el futuro, los hombres no se distinguirán por la postura que tomen ante el tema de Dios sino por la que tomen antes los condenados de la tierra. Y, en la misma línea, esa impresionante conversa que prefirió quedarse fuera (Simone Weil) dejó escrito: “no es por la forma en que un hombre habla de Dios, sino por la forma en que habla de las cosas terrenas cono se puede discernir si su alma ha permanecido en el fuego del amor de Dios”.

Todos esos testimonios apuntan hacia una línea en la que deberíamos encontrarnos mucho más, y que, para un cristiano, se fundamenta en las palabras de otro gran profeta mártir de Hitler (el pastor Bonhoeffer): el Dios que se revela en Jesús, es “lo opuesto de todo lo que el hombre religioso espera de Dios”. Cuesta tragarlo pero es así. Porque en Jesucristo Dios no se ha revelado como “todopoderoso” sino como aquél que, en su relación con nosotros, renuncia a su poder para identificarse con la debilidad que somos y con las víctimas que producimos. Un Dios inútil como objeto de consumo pero buena noticia como horizonte y fuerza de vida.

Desde aquí puedo decirte que no te preocupes si no puedes creer: conozco muchas gentes como tú. Pero los cristianos proclamamos eso de “la comunión de los santos” que significa que todo lo de Dios es común y que, por eso, es tarea nuestra creer por (y para) los que no creen y esperar por (y para) los que no esperan, si vosotros intentáis amar incluso a los que no aman.

Quizá puedas entender ahora por qué hace ya muchos años, en uno de mis primeros escritos, comenté unos versos de Atahualpa Yupanki que dicen. “hay cosas en este mundo – más importantes que Dios – que un hombre no escupa sangre –pa que otros vivan mejor”. Y los comenté de esta manera: para quien cree en Jesús no es el ser humano quien dicta esta estrofa; es Dios mismo quien nos hace saber que, para Él, hay cosas más importantes que el que los hombres se ocupe de Dios, a saber: que no tengan unos que escupir sangre para que otros puedan vivir mejor (quizá también más piadosamente). Eso mismo, con otras palabras, podrás encontrarlo en textos de hace muchos siglos, como la primera carta del apóstol Juan, y varias páginas de san Agustín.

Luego de esto hemos de ser perdonados de muchas incoherencias, bien lo sabemos. Un saludo y gracias por haber devuelto dignidad al tema.

Religión Digital

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Elecciones en el Perú, ¿el militar Humala o la hija del criminal Fujimori?

El próximo 5 de junio se celebrará en el Perú la segunda vuelta de la elección presidencial. Los dos candidatos que pasaron a esta segunda vuelta fueron Ollanta Humala y Keiko Fujimori. No soy peruano; por lo tanto, no voy a tener que elegir ninguna de las dos opciones. ¿Ollanta? No me agradan demasiado los militares, y menos cuando pasan a la política; el inconsciente siempre queda impregnado de autoritarismo. ¿Keiko? ¡Horror! Hija de un presidente ladrón, criminal; primera dama y cómplice ella misma durante varios años…

No sé si votaría por Ollanta, lo que tengo seguro es que nunca votaría por Keiko y sus impresentables seguidores.

Me he permitido la libertad de ‘subir’ el artículo de César Hildebrandt que fue publicado el 29 de abril en el semanario «Hildebrandt en sus trece».

La vieja indecencia

El único mérito que puedo concederme en esta vida moteada de algunos éxitos y muchos fracasos, en esta carrera ingrata que me eligió, en este oficio artesanal de tratar de encontrar la verdad que a pocos importa y las mentiras que ya no escandalizan, el único mérito que me concedo, digo, es no haber cedido a la tentación del medio: resígnate, así es el Perú, tolera lo que todos, créeles a los idiotas de la derecha, a los que hacen negocios turbios y a la vez editorializan en relación con “los valores de la democracia” (cuando la verdad es que se zurran en ella y en lo que significa).

Naces en este país hermoso y complicado y la primera sugerencia que te asalta es la del estoicismo: quédate quieto, tranquilo hermano, así es esta vaina, esto no lo arregla ni el sillau. Y se te puede pasar la vida haciéndote el de la vista gorda, haciéndote el loco y asistiendo con cara de palo a las grandes mecidas.

–Nada puedes hacer, esas son las reglas– susurra el aire tóxico de Lima.

–Esto no lo ha cambiado nadie– remacha una sombra, la sombra de lo que pudiste ser.

Me van a perdonar pero yo jamás creí en eso. Jamás hice el muertito en el mar de los sargazos de las voluntades, quebradas o roídas. ¿Por qué? Porque siempre creí que en el país de las cabezas gachas había que mirar lo más lejos que se pudiera. Porque viendo a las hormigas a uno le dan ganas de volar. Porque hay belleza en la rebeldía y una flácida fealdad en el conformismo.

Porque, en fin, siendo un viejo creyente del agnosticismo siempre he pensado que Jesucristo fue un hombre revoltoso asesinado por el orden imperante. Y que sin la rebeldía de Cáceres habríamos detenido nuestra historia en el mísero Iglesias. Y que sin la rebeldía de De Gaulle los franceses habrían tenido que arrastrarse junto a Petain, ese gran derechista pro nazi.

Mi generación ha fracasado. Pudimos tener a un refundador del país y construimos a García. Pudimos tener a un inconforme consagrado por las multitudes, a alguien que estuviese más impulsado por el amor que por el odio, pero nos detuvimos en Robespierre y en sus encarnaciones criollas.

Pudimos tener un país y lo que permitimos fue un mall. Ahora la pelota está en el tejado de los jóvenes. De ellos dependerá que este país cambie de verdad.

Hace como mil años que vivimos hablando en voz baja, consintiendo.

Hablamos bajito cuando los incas podían desollarte. Y más bajito cuando los españoles te podían trocear. Y todavía con murmullos cuando fuimos libres de boca para afuera pero súbditos de los sucesivos caudillos que creían que el Estado era un bien raíz y una chacra para los amigotes. Así fuimos haciendo esta gran Aracataca. Macondo hicimos.

Pensar era –y es– una anomalía. Disentir, una provocación. Rebelarse, una extensión de la locura. En un país dominado por la injusticia hablar de la injusticia te podía costar El Frontón. Y luchar contra ella, la vida.

Frente a un Túpac Amaru hubo cien Piérolas creando sus propios califatos. Porque el miedo a la libertad no es solo el título de un libro de Fromm. Es la consigna que la derecha le ha impuesto al Perú. Está en su escudo desarmado y en sus genes vendedores mayoristas de su propio país.

Todos roban –te dicen–. Y eso es casi una invitación a robar. Porque si todos roban, ya nadie roba.

–Aquí no hay castigos ni recompensas, todo se olvida– te muelen repitiéndolo. Y eso es otra incitación a la impunidad.

Lo criollo es también esta salsa espesa de quietud egoísta. Las verdaderas tradiciones peruanas no son las de Ricardo Palma: son decir sí y estar en la foto.

¿Exigir cambios? Eso es –dicen los que cortan el jamón y los idiotas de sus services– de chavistas, rojos, perfeccionistas, amargados y renegones. En el Perú la ira de los pobres se combate con misas o balazos y hay un estoico agazapado en cada futuro, detrás de la maleza de los días. Y cuando estemos lo suficientemente ablandados, vendrá el tiro de gracia. Y cuando venga el tiro de gracia, cuando ya no pienses sino en ti mismo y bailes solo en la loseta ínfima que te asignaron, ese será el día final de tu hechura: serás uno de ellos. Hablarás como ellos, maldecirás como ellos, venderás como ellos. Y, sobre todo, harás lo que ellos: negar al otro y sólo reconocerte entre los tuyos.

Que los jóvenes aprendan la lección. Nada cambiará si no matamos la resignación.

Porque la democracia no consiste en votar de vez en cuando. Consiste en ejercer la libertad a cada rato.

Los esclavos no aman la libertad –esa es una mentira altruista–. Solo los libres pueden amar la libertad y defenderla.

La mansedumbre no es madurez sino derrota. El aguante es la amnistía crónica. La docilidad es lo que se les exigía a los negros carabalíes embarcados a la fuerza en el puerto de Macao. La libertad no mata. La paciencia es una mentira teologal que contradice a Cristo y que Cipriani aplica en cada hostia. Cristo fue impaciente. La vida es una ráfaga impaciente.

Los peruanos no nacimos un día en el que Dios estuvo enfermo, como decía Vallejo de sí mismo. Naceremos el día en que sepamos apreciar el vértigo creador de la palabra desacato. El desacato no es el caos. Caos es lo que vendrá cuando las presiones sociales, contenidas por el plomo y la mentira, revienten otra vez.

Y ahora sería un magnífico desacato, un descomunal acto de rebelión democrática o dejarse engatusar por quienes quieren, en el colmo de la indignidad, que premiemos a la hija de un ladrón y asesino –ladrona ella misma al gozar del dinero robado– con la presidencia de la República.

Y todo por cerrarle el camino a un señor que quiere cambiar algunas cosas. Solo algunas cosas. Un señor al que la experiencia ha moderado y que se ha comprometido a no hacer experimentos anacrónicos. Pero que sí quiere que las mineras paguen lo que deben, que los impuestos sean más directos, que los viejos estén menos desamparados, que haya menos hambre y que la pobreza rural se atenúe todo lo que se pueda sin desbaratar la economía. Y que quiere también que el gas peruano abastezca primero a los peruanos y que los grandes proyectos de exploración y explotación de la minería y del petróleo se concilien con los intereses nativos y las normas ambientales que no se están cumpliendo.

La derecha quiere volver a demostrarnos que siempre gana. Presentó cuatro candidatos –cuatro variaciones de la misma melodía: Castañeda, Toledo, PPK y K. Fujimori– y los cuatro perdieron. Ganó un hombre gris que propuso algunos cambios. Y lo peor: sale la primera encuesta pos primera vuelta y el hombre sin demasiados atributos ¡sigue ganando! Y sigue ganando porque Lima, este espanto, no es el Perú. Porque el gobierno de Las Casuarinas está en crisis. Porque el modelo García, una combinación de Caco con Friedman, drena sanguaza.

Entonces, la derecha propone liquidar, de una vez y para siempre, esta pesadilla que aturde al dólar, baja las acciones, hace chorrear el rímel. Para eso están su tele, su radio, sus periódicos. Y se deciden por lo previsible: la campaña del terror.

Solo el terror podrá salvarlos. Porque saben que su prontuariada candidata es impresentable aun para 75 por ciento de peruanos.

Lo único que cabe, entonces, es bombardear al incómodo reformista con todos los B-52 de la calumnia, el rumor, la mugre, la idiotez que los cándidos pueden propagar. El propósito es el homicidio político del hombre que propone algunos cambios. Y los muertos no pueden ganar elecciones.

Hablan de intromisión extranjera los que quisieran anexarse a los Estados Unidos o al Chile potente que sus tatarabuelos dejaron entrar con su cobardía y su desunión. Denuncian que la libertad de prensa peligra quienes despiden a periodistas que se niegan a sumarse al lodo de la campaña contra Humala. Y advierten que el empleo está amenazado quienes han creado la mayor cantidad imaginable de empleos basura y services explotadoras.

Y a todo esto le llaman “elecciones democráticas”. A ensuciar la inmundicia le llaman “debate”. Y no tienen problema alguno bancando a una candidata indecente. Ellos representan la vieja indecencia de las encomiendas, las ladronas leyes de consolidación, el festín del guano. La señora K. Fujimori les cae como anillo al dedo.

César Hildebrandt

Hildebrandt en sus trece, 29 de abril

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Hezi eta eraiki etorkizuna / Educando construimos el futuro

El día 14 de abril se celebró el día del Bokata Solidario en el Colegio San Viator Ikastetxea de Vitoria-Gasteiz. El lema elegido para la ocasión fue «Hezi eta eraiki etorkizuna – Educando construimos el futuro«.

Sin educación no hay futuro posible. Nuestras y nuestros alumnos de Primaria han querido apoyar la reconstrucción de la Institución Mixta Saint Viateur de Gonaïves (Haití). Os damos las gracias por vuestro apoyo. Eskerrik asko zuen laguntzagatik.

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Escapar del infierno / Abidjan

SERSO San Viator lleva años colaborando con Costa de Marfil, prácticamente desde su fundación en 1993. SERSO está presente en el país a través de distintas comunidades viatorianas de Ferke, Bouaké y Abidjan. Nos unimos al dolor del pueblo marfileño, a los cientos de asesinadas y asesinados por la cerrazón de los políticos aferrados al poder, a las y los miles de desplazados por la sinrazón y la barbarie; a nuestras hermanos y nuestros hermanos viatores de toda sensibilidad política.

Le hemos pedido a Javier que nos cuente la huida de Abidjan, de la Riviéra Palmeraie:

«A mi modo de ver este último episodio empezó el 30 noviembre 2010, cuando el portavoz

de la CEI (Comisión Electoral Independiente) se disponía a leer un avance de los resultados. Un incidente impidió dicha proclamación en el momento oportuno. El Presidente de la CEI tuvo que proclamar los resultados al día siguiente, fuera del periodo previsto por la ley. Sin embargo, el Representante del S.G. de la ONU para Costa de Marfil, tal como estipulaban los acuerdos de Ouagadougou, reconocidos por ambos líderes, validó los resultados, junto con los representantes de la Unión Europea que había financiado dichas elecciones. El Secretario General de la ONU anunció el miércoles 8 de diciembre de 2010 el triunfo, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, de Alassane Ouattara con un 64% de votos. Decisión que el Consejo Constitucional de Costa de Marfil no aceptó. Y ahí se lió la cosa…

Todos los emisarios africanos, unos siete en total, en grupo o individualmente, que vinieron a discutir con el presidente saliente Laurent Gbagbo con y el presidente reconocido por la comunidad internacional, Alassane Ouattara, «se fueron con el rabo entre las piernas» y perdonen la expresión. El primero (Gbagbo) estaba decidido a no ceder el sillón y el segundo (Ouattara) quería conseguirlo. Pero el diálogo continuaba y el uso de la fuerza se alejaba, de momento. Todo este lío ha durado cuatro meses.

A pesar de todo, nuestra comunidad religiosa, como tantas otras comunidades religiosas, hemos seguido nuestras actividades educativas (nuestro Colegio tiene 1.500 alumnos), formativas y catequéticas; que a veces eran interrumpidas por enfrentamientos armados entre partidarios de los dos bandos, pero nada hacía esperar lo que ha llegado.

La última quincena de marzo el horizonte fue esombreciéndose. Los enfrentamientos armados se hacían más frecuentes, incluso alguno de nuestros autocares fue apedreado. Los alumnos tenían miedo de salir de casa para ir al colegio, e incluso los padres los alejaban de Abidjan para ponerlos a buen recaudo. Todo esto no favorecía nada la enseñanza, pero, a pesar de todo, pudimos terminar el segundo trimestre, aunque no pudimos distribuir los boletines de notas. !«Chapeau» a nuestros profesores!

A partir del viernes 25 de marzo cerramos el Colegio, ya que las tropas favorables al presidente electo, Alassane Ouattara, estaban a las puertas de Abidjan. El 31 marzo empezó la ofensiva sobre Abidjan. Pero todavía no nos hacíamos a la idea de que se avecinaba una guerra «de verdad».

Una vez cerrado el Colegio, y cerrados también los centros de formación donde acuden nuestros religiosos, la sola preocupación era escudriñar los distintos medios de información, tanto nacionales como extranjeros, para ver por dónde irían las cosas.

Poco a poco nos íbamos haciendo a la idea de que lo peor estaba por venir. El diálogo continuaba en paralelo entre Laurent Gbagbo (que en mi opinión buscaba ganar tiempo para almacenar armas, lo que se demostró más tarde) y los emisarios oesteafricanos. Enla ONU, el embajador designado por Ouattara pedía que se actuara rápidamente para evitar un «genocidio».

Y lo peor llegó. A partir del 1 de abril, el crepitar de las armas ligeras y el ruido de armamento pesado se convirtieron en «el pan nuestro de cada día» y yo diría también de cada noche. Nuestra comunidad no está lejos de un punto estratégico para la toma de Abidjan, lo que nos daba derecho a una ración suplementaria de misiles y armas ligeras, incluso al otro lado de nuestra tapia. Hasta pensábamos que en cualquier momento, los de un bando o los del otro, entrarían en la comunidad para robar a punta de metralleta. Pero gracias a Dios, no pasó nada. Un día en que la cosa se calmó un poco, pudimos salir a comprar algo de alimento, porque la despensa estaba vacía. Pudimos encontrarlo, pero… ¡a qué precio!

En comunidad, formada mayoritariamente por jóvenes estudiantes en formación, pasábamos el tiempo charlando, consultando internet y rezando, ya que nadie tenía ganas de hacer otra cosa, ya que tampoco era aconsejable salir de casa, ya que nos podíamos encontrar alguna bala perdida en el camino. Esta situación, poco a poco, nos iba angustiando cada vez más, por lo que había que hacer un esfuerzo suplementario para tranquilizarnos y para tranquilizar a los más pusilánimes. Creo que la oración diaria, a veces animada por el ruido de las ametralladoras y de los cañones, nos ayudó a superar, no voy a decir el miedo, que sí, que lo había, sino la angustia de no saber qué sucedería al día siguiente.

Hay que tener en cuenta que, además de los miembros de la comunidad, estaban viviendo con nosotros tres profesores que habían tenido que abandonar sus casas y enviar a sus familias al pueblo, ya que vivían en el barrio de Abobo, mayoritariamente pro Ouattara, que había sido bombardeado, incluso un día de mercado.

En el mismo barrio estamos dos comunidades de Viatores, aunque separados por una buena decena de kilómetros. Y en cada una de ellas había un «blanco», dos europeos de nacionalidad española, uno de Vitoria y otro de Madrid. Y visto que, por mandato de la ONU las tropas francesas, estacionadas en Port-Bouet, otro barrio de Abidjan, estaban entrando en la danza; y puesto que los soldados de la ONU.CI eran acusados por los partidarios de Gbagbo de ayudar con armas a sus adversarios, empezamos a sospechar que los «blancos» podían ser «el blanco» de alguno de los grupos armados, ya que en estas circunstancias primero disparan y luego preguntan.

Decidimos llamar a las tropas francesas de la  «Operación Licorne» para que nos evacuaran a su base y allí estar más seguros unos días. Cosa que hicieron al cabo de una semana de habernos identificado, ya que nuestros respectivos barrios están uno en cada punta de Abidjan, y había que atravesar un puente que, durante varios días, estuvo tomado por los partidarios de Gbagbo. Las fuerzas francesas de la Operación Licorne eran, y son, los únicos con medios para garantizar la seguridad de los ciudadanos europeos en general y de los franceses en particular.

Así el 9 de abril nos evacuaron en helicóptero a su campamento-base, previo reagrupamiento en uno de los colegios franceses de nuestro barrio, junto a otros ciudadanos europeos. Una vez en su base y no sabiendo cuánto podría durar aquello, decidimos aprovechar un vuelo en un avión del ejército francés de Abidjan a Dakar, pasando por Accra. Y una vez en Dakar, cogimos al día siguiente un vuelo directo para Madrid, donde llegamos la madrugada del lunes día 11, día en que Lauren Gbagbo fue detenido y llevado a lugar seguro por las Fuerzas Republicanas de Côte d’Ivoire, apoyadas por helicópteros de la ONU.CI y de la «Operación Licorne».

No he hablado, «ex profeso» del papel de las autoridades católicas y musulmanas, religiones mayoritarias porque, a Dios gracias, la religión no ha intervenida para nada (insisto, para nada) en el desarrollo de esta crisis desde su comienzo en el 2002; aunque alguien haya querido últimamente implicarlas quemando varias mezquitas y asesinando fríamente a líderes religiosos musulmanes. Y aunque soy sacerdote católico, me descubro ante las autoridades religiosas musulmanas; porque, a pesar de todo, siempre han llamado al perdón y a la reconciliación.

Ahora, lo que nos queda, una vez que volvamos a Costa de Marfil, es colaborar con las nuevas autoridades, y más en concreto con las autoridades académicas del Ministerio de Educación, para reconstruir (¿o construir?) el tejido social, muy malparado últimamente, y trabajar para el perdón y la reconciliación entre todos los marfileños de la etnia y religión que sean. »

Javier Martínez

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